Pastas, arroces y legumbres / 30.05.2011

 

Así es como se ha comido el arroz blanco de toda la vida en mi casa, y no fue hasta que lo comí de pequeño por primera vez en casa de algún compañero de clase cuando valoré realmente el arroz que hacía mi madre. Hoy es fácil encontrarnos con amigos que lo condimentan algo, pero sigo viendo como para muchos de ellos el arroz blanco no es más que eso, arroz cocido en agua y sal que no tienen más remedio que alegrar con algún sofrito de bote porque si no eso no hay quién se lo coma.