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Restaurante chino ‘Jia xiang xiao chi’ @ Madrid

  • 25 abril, 2011

 

Seguro que por ese nombre no lo conoceréis ninguno, o muchos al menos, pero si os digo que es “el chino del parking de Plaza de España”, o “el chino del submundo” o “el chino de Blade Runner” seguro que sí. Y si con todo y eso no lo conocéis o ni tan siquiera habéis oído hablar de él no se a qué estáis esperando para ir a conocerlo.

Antes de nada, dudo que ese sea su verdadero nombre, eso viene a significar algo así como ‘”Dim Sum en Home Town’. Y tiene sentido, ya que es en una carta cochambrosa pegada en una de sus cristaleras dónde leemos eso; el nombre del sitio, en chino, lo veréis en un rótulo y vete tú a saber qué significa.

 

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¿Qué hace tan peculiar a este sitio? Vamos allá.

  • Para empezar está ‘dentro’ de un parking público subterráneo, más concretamente enfrente de una de las zonas de cajeros automáticos para pagar la estancia en el aparcamiento. Está justo debajo de la Plaza de España.
  • Fuera, en la entrada, veréis carros para ir a la compra y arcones. Están llenos de comida, hasta hace poco la tenían sin tapar, en las típicas cajas de madera de supermercado. Imagino que Sanidad habrá tenido que ver con que ahora esa comida esté tapada.
  • Tiene 10 mesas, muy pegadas unas a otras, y que no os sorprenda que se os siente alguien a comer en vuestra mesa porque no es vuestra mesa.
  • La carta es realmente pequeña, el 75% de ella son tallarines secos o en sopa y alguna que otra cosa más. Pero fuera de carta podéis encontrar otras tantas cosas, preguntad al camarero porque ellos no os van a recomendar nada.
  • Si os asomáis al mostrador de la barra descubriréis cosas que no adivinaréis si no preguntáis qué son.
  • Siempre está lleno, siempre. Os recomiendo ir algo antes de la hora habitual de comer o cenar porque esperaréis algo menos. La última vez que fuimos un amigo y yo hace unos días llegamos a las 20:45 h y había una cola de unas 6 personas fuera. Yo quería haber llegado a las 20 h pero nos fue imposible, a esa hora seguro que no habríamos esperado nada.
  • Como casi con total seguridad os tocará esperar algo fuera os darán una carta y os tomarán nota mientras esperáis, en cuanto os sentéis no harán más que sacar cosas.

 

Esa es la cola que había a las 21:30 cuando terminamos de cenar, y podéis ver como el chico de la derecha con la camiseta verde está pagando en uno de los cajeros automáticos del parking.

Las 6 personas que teníamos delante eran 3 parejas, teníamos que esperar a que se liberasen 3 mesas, no tardaron más de 10 minutos. Esto me lleva a una de las cosas que no me gustan de este sitio, pero es comprensible dándote de comer al precio al que lo hacen: la presión para que dejes la mesa lo antes posible es notable.

El sospechoso habitual con el que fui y yo pedimos bastante para el tamaño que tienen las raciones: 2 panes chinos, unas empanadillas a la plancha, una berenjena china salteada, 1 plato de tallarines y un plato de mi-dong. Sí, 2 entrantes con el pan y un plato para cada uno es mucho para 2. La gente que pasa por allí suele pedir la mitad, por lo que suele tardar la mitad en comer de lo que tardamos nosotros, y esta conversación se dio en nuestra mesa con la china que nos atendía:

  • Camarera: << mirada asesina, sin decir palabra, pero sabes por qué te miran así >>
  • Nosotros: << con cara de sufrimiento >> Es que es mucha comida…
  • << con sonrisa en la cara >> Puedo poner tupper para llevar
  • No hace falta, gracias, podemos con ello…

¡Y teníamos media cena en la mesa, que no estábamos de sobremesa! Pero bueno, con pasar de ellos todo arreglado.

 

Con la enorme rotación de mesas que tienen, y viendo parte del género que ‘exponían’ a la entrada, nunca he dudado de la frescura de los alimentos que sirven. Como os decía antes, esto es lo que cenamos esa noche.

 

El pan chino tiene sorpresa dentro. Para empezar no es un bollo frito como nos tienen acostumbrados, es cocido, y tiene una bola de carne picada con cebolla y salsa dentro; como un preñado chino XD

 

Las empanadillas y los tallarines son las 2 cosas que creo que hicieron famoso a este sitio hace un montón de años. La berenjena china la tienen fuera de carta y la tienen todos los días, yo creo que está fuera de carta porque pasan de imprimirlas de nuevo, no por otro motivo. Os recomiendo que si vais probéis estos 2 platos.

 

En la primera imagen veréis el mi-dong frito, es una gelatina de arroz. No teníamos ni idea cuando lo pedimos, nos tiramos a la piscina, y no nos hizo demasiada gracia. Es bastante insulso y muy pesado, no pudimos con ello y pedimos que nos lo pusiesen para llevar; se lo dimos a un vagabundo que vimos en la plaza.

 

Después de media hora, tan sólo media hora, habíamos cenado por 24 € los 2. De haber pedido sólo un par de entrantes, los panes y un plato principal con las bebidas habríamos salido por 9,5 € cada uno y sin pasar ni pizca de hambre.

 

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Y ahora descubro el nombre del restaurante, viendo la nota de caja, ‘Yulong’. Pues el título de la entrada se queda tal cual :)

 

En nuestra próxima visita seguro que cae algún arroz y unas costillas de cerdo que vimos a los de la mesa de al lado con una pinta estupenda. La carta será pequeña, pero hasta que terminas con ella tienes que hacer unas cuantas visitas.

 

Se me olvidaba comentar que puerta con puerta, seguramente de los mismos dueños, tenéis uno de los supermercados chinos más antiguos, si no el que más, de la ciudad. Creo recordar que en el escaparate dicen que están desde 1960 y tantos, si no recuerdo mal. Es pequeño pero tenéis un poco de todo; para una ‘emergencia’ o si estáis en el centro está bien, pero hay otros mucho más grandes y más baratos (sin ir más lejos, a unos 100 m en la calle Leganitos hay uno).

 

 

2 Comments

  • Olayita

    Ay vermicelli fritooooo! Yo siempre tengo que pedir unas empanadillas para picar y unos vermicelli.

    PD: estoy viéndome todo esto sin parar (:

    Reply

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