> Viajes / 25.02.2011

 

Uno de nuestros sospechosos habituales, miembro y moderador del Club Cabrio de España, propuso que nos juntásemos en Asturias. Pero cuando una concentración es bautizada con semejante nombre, ‘De cachopos, sidras y otros manjares’, sabes que el que nos veamos con los coches no es más que una excusa y que allí vamos a tripear; podríamos ir en bicicleta que nos daría igual XD

Está mal que lo diga yo, Tragaldabas Profesional, pero creo que a los organizadores se les ha ido de las manos. ¡Vamos a reventar! XD

 

> Restaurantes Internacionales / 24.02.2011

   

Raro el amigo que no me haya oído hablar maravillas del restaurante italiano Il Pastaio. Es de los pocos que conozco en Madrid en los que aún puedes comer muy bien y por un precio muy ajustado, su relación calidad-precio es sorprendente. Se encuentra en el ‘barrio italiano’ de Madrid, rodeado de innumerables restaurantes italianos, y pases cuando pases por la puerta siempre lo verás lleno a diferencia de otros muchos. Al mediodía no comes como no reserves o esperes tu turno, puedes comer de carta por poco más de lo que vale el menú del día; los fines de semana más vale que reserves.

 

> Varios / 22.02.2011

 

Cuando digo ‘lujos’ me refiero a lujos gastronómicos, evidentemente, no a lo que habitualmente entendemos por ello.

El fin de semana pasado un amigo me invitó a pasarlo en su pueblo, Baños del Valdearados, cerca de Aranda de Duero en Burgos. Es un pueblo con 400 habitantes censados de los cuales se cree que sólo viven durante todo el año unos 200, ¡llegando en sus fiestas en honor al Dios Baco en verano a los 6.000!

 

> Restaurantes Internacionales / 22.02.2011

 

El restaurante peruano ‘Mis Tradiciones’ está bastante cerca de dónde vivo y al principio me dediqué a probar un poco de todo. Hoy voy allí a comer pollo y poco más, algún entrante dependiendo de los que seamos y del hambre que llevemos.

El pollo al carbón que preparan allí tampoco es lo que era antes, imagino que los estragos en la economía de los últimos tiempos les habrá llevado a hacer ajustes. Hasta hace relativamente poco, los pollos que servían parecían pavos de grandes que eran; hoy no, son pollos de tamaño normal. Lo que no ha cambiado desde entonces es la calidad del plato por la particular forma que tienen de asar el pollo. No es sólo el carbón el que le da ese toque, una columna constante de aire caliente es el que hace que estén tan jugosos sin absolutamente nada de salsa. Veréis en la imagen que lo sirven completamente seco.